Características

Acerca de los principales fundamentos pedagógicos de esta propuesta

El entorno natural

Las Escuela Bosque se desarrollan en entornos naturales, idealmente silvestres y poco antropizados. Las ventajas de este tipo de contextos son la inmensa variedad, por un lado, de diferentes terrenos y espacios, y, por otro, de diferentes especies de plantas, animales, piedras, suelos, que son a su vez altamente diversos en colores, texturas, superficies, formas y pesos. Todos estos materiales están continuamente en proceso de cambio por la influencia de factores como el tiempo, las estaciones del año, la vida y el crecimiento, la descomposición, el nacimiento y la muerte y la radiación solar. Estos procesos ocurren de forma autónomas, es decir, los materiales y los espacios se estructuran a sí mismos.

Infraestructura minimalista

Las escuelas infantiles al aire libre (Waldkindergarten, en alemán) carecen, conscientemente, de instalaciones tradicionales, que sustituyen por una cabaña o remolque, aunque no todas. Este espacio, de entre 20 y 30 metros cuadrados, está equipado con una mesa grande, bancos, armarios y un perchero para los abrigos de los niños y niñas. Aquí se guardan pinturas, papeles, herramientas, instrumentos musicales y ropa de repuesto. También se utiliza de refugio en caso de tormenta, ventisca y granizo. Estas instalaciones, a menudo, no están conectadas a la red eléctrica ni equipadas con agua corriente.

Libertad y autonomía

El segundo factor, la libertad, facilita a los niños y niñas que exploren, investiguen, experimenten, busquen, se arriesguen y desarrollen un espíritu emprendedor, al aprender a tomar iniciativas personales. Y junto a la libertad, una estructura diaria fija instaura un orden en los niños y niñas que, junto con unas reglas, garantiza que no se sobrecarguen. Hay muchas menos reglas en una escuela infantil al aire libre, porque el entorno natural no requiere tantas.

Juego Libre

El juego libre es entendido como actividades escogidas libremente (ya sea a nivel individual o de grupo), dirigidas por los propios niños, y que éstos realizan por motivaciones intrínsecas. Los adultos no dirigimos ni interrumpimos, los niños dirigen la acción y juegan por el placer de jugar, no para obtener ningún tipo de recompensa o aprobación.