Fundamentos y Beneficios

Acerca de las razones para optar por llevar adelante este modelo educativo.

Todas las evaluaciones, realizadas en varios países, llegan a la misma conclusión: el aprendizaje en la naturaleza fomenta la concentración, la reducción del estrés, el comportamiento social, la resistencia contra enfermedades, la motricidad, la creatividad y la relación con la naturaleza.

Desarrollo cognitivo

El aprendizaje inmersivo en la naturaleza permite desarrollar de forma espontánea la concentración. Esto se da por el tipo de estimulos y acciones que llevan adelante los niños en dicho contexto: la concentración que implica el escalar, trepar, saltar un arroyuelo o cualquier otro "reto"; pero también aquella que se da a partir de la observación y escuecha atenta del entorno; la interacción en clave investigativa que se da con otros seres vivos como insectos, plantas, flores y reptiles.

Vale mencionar que, al no existir materiales didacticos o juguetes prefabricados de ningún tipo, los recursos empleados son los que brinda el propio entorno: ramas, piedras, frutos, follaje y otros. Esto no es una carencia, si no una forma de estimular la creatividad de las niñas y niños; ya que son ellos mismos los que dan sentido y función a estos elementos a partir de su inventiva e imaginación.

Desarrollo social

Desarrollo físico

Relación con la naturaleza

Sostenibilidad